Emma deseaba gozar confortablemente de la playa, pero permaneciendo tendencia. Se terminaron las sillas plegables y las tumbonas pesadas y embarazosas. ¡Adiós a los tirones y tortícolis!
Influenciada por el gusto a los viajes, imagina un nuevo concepto de silla de playa, a la vez chic, ligero, práctico y muy agradable en la arena.
A finales de 2006, decide lanzar este producto revolucionario con su amiga Charlotte, mamá como ella de tres niños.
Juntas crean Solazy es el comienzo de la aventura.